Los analizadores de química húmeda ofrecen mediciones de referencia valiosas, pero su operación continua requiere reactivos, gestión de residuos, muestreo y mantenimiento frecuente. Los sensores ópticos plantean otro modelo.
En redes distribuidas, la ventaja principal es obtener datos de tendencia densos sin una logística continua de reactivos. Así se identifican cambios y se decide cuándo confirmar en laboratorio.
Una arquitectura práctica combina la detección óptica continua para tendencias y alarmas con análisis de referencia periódicos para calibración y verificación.
Hablemos de su aplicación
Indique parámetros, tipo de agua, interfaz y volumen anual.
Solicitar cotización